¿Cómo afecta el vínculo afectivo a su desarrollo cognitivo?

¿Te gustaría fomentar todo el potencial que tiene tu hijo/a? Estoy segura de que quieres lo mejor para tu peque, y este “lo mejor” incluye favorecer sus habilidades cognitivas.

El crecimiento más importante del cerebro humano se da a lo largo de los 3 primeros años. El bebé nace solo con el 25% de su desarrollo y alcanza al 90% en esta primera etapa de su vida.

Imagen de Neil Dodhia en Pixabay 

Las vivencias del bebé en este periodo tendrán una influencia contundente en las estructuras cerebrales que se instauren, que van a ser la base para su posterior aprendizaje y desarrollo. Durante los primeros dos años de vida se establecen muchísimas conexiones neuronales, pasado este tiempo, solo aquellas que se han reforzado quedarán establecidas y las otras desaparecerán poco a poco.

La interacción del adulto con el bebé es clave para la proliferación de estas conexiones neuronales. Cuando el adulto responde de forma sensible a las peticiones del bebé, se logra un óptimo desarrollo de la estructura cerebral, tal cual está diseñado. Cuando el bebé no es consolado o satisfecho, su energía se invierte en reclamar y no en desarrollarse. Estas estructuras cerebrales que no se llegan a formar, tendrán un impacto negativo en las facultades cognitivas, emocionales y sociales posteriores.

Durante el primer año de vida se desarrolla la zona prefrontal y es a partir de los 6 meses que se da múltiples conexiones neuronales, y alcanza mayor densidad cuando la relación que se instaura con sus progenitores es segura y estable.  Hay estudios que han demostrado que el tipo de vínculo que se asienta en la primera etapa influyen en la corteza pre-frontal del cerebro y en 7 de sus 9 funciones.

  • Regulación del cuerpo
  • Comunicación sintonizada
  • Regulación de las emociones
  • Empatía
  • Flexibilidad
  • Conciencia de sí
  • Inhibición del miedo.

El bebé nace totalmente dependiendo del adulto, cuando tiene hambre, sueño, malestar… no es capaz por sí mismo de alimentarse ni regular estas sensaciones. Si ante las primeras señales que emite el bebé no tiene respuesta por parte del adulto, su sistema nervioso va a buscar ese equilibrio manifestando unas respuestas fisiológicas de inquietud, nerviosismo y llanto…

Una rápida respuesta permite un rápido equilibrio, cuando es lo habitual se va estableciendo esa estructura cerebral que le va a permitir en un futuro tener habilidad en la regulación del estrés.

Ofrecer contacto no solo te va a permitir captar sus señales de forma temprana y así dar una respuesta rápida, sino que el mismo contacto ayuda a la regulación del estrés y a establecer este mecanismo en su estructura cerebral. Sin duda, portear a tu bebé es una opción considerable.

¿Te gustaría portear a tu bebé y no sabe cómo empezar? Escríbeme.

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